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	<Article>
		<Journal>
			<PublisherName>Publicaciones Latinoamericanas</PublisherName>
			<JournalTitle>Revista Geriatría Clínica</JournalTitle>
			<PISSN>1853-1539</PISSN>
			<EISSN>EN TRAMITE</EISSN>
			<Volume>16</Volume>
			<Issue>01</Issue>
			<PubDate PubStatus="epublish">
				<Year>2022</Year>
				<Month>09</Month>
				<Day>30</Day>
			</PubDate>
		</Journal>

<ArticleTitle>Enfermedad celíaca del adulto mayor</ArticleTitle>
<FirstPage>0023</FirstPage>
<LastPage>0037</LastPage>
<Language>ES</Language>
<AuthorList>

	<Author>
	<FirstName>Patricia</FirstName>
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	<LastName>Barbarulo</LastName>
	<Affiliation>Médica Geriatra SAGG</Affiliation>
	<AuthorEmails>patriciabarbarulo@gmail.com</AuthorEmails>
	</Author>
	
	</AuthorList>
<DOI> </DOI>
<Abstract>




La enfermedad celíaca se define como una intolerancia permanente a la fracción proteica del gluten que da lugar a una lesión característica de la mucosa del intestino delgado proximal en individuos genéticamente predispuestos. Los avances científicos han permitido un diagnóstico más simple gracias a los marcadores serológicos. Esto hizo a la detección más amplia, abarcando diferentes grupos etarios, hecho que en un primer momento se interpretó erróneamente como un aumento en la incidencia de la enfermedad en los últimos años. A su vez, se pudieron detectar las diferentes formas de presentación: desde la clásica y más florida hasta aquellas más silentes de difícil diagnóstico.En pacientes de edad avanzada, la sospecha de la enfermedad está solapada por la pluripatología del adulto mayor y por el hecho de atribuir su sintomatología a otras enfermedades más prevalentes en los ancianos. Así nos enfrentamos a la situación de que en el adulto mayor la enfermedad celíaca puede ser confundida con patología maligna del intestino, síndrome de intestino irritable, o con el proceso natural de envejecimiento del sistema digestivo, por ejemplo.Las formas silentes u oligosintomáticas son las que predominan en el adulto mayor y muchas veces la forma de presentación corresponde al déficit de micronutrientes, anemia principalmente, osteopenia, osteoporosis, etc., o complicaciones de la enfermedad celíaca. Debemos tener en cuenta estas formas de presentación silentes u oligosintomáticas, o las complicaciones por déficit de micronutrientes, o las enfermedades asociadas a la enfermedad celíaca, en ancianos que presentan poca o nula sintomatología digestiva. En estos casos se debe tener siempre presente a esta enfermedad como un diagnóstico diferencial y confirmar con métodos de diagnóstico no invasivos preferentemente, que permiten además detectar los diferentes tipos de esta enfermedad, sus estadios, la respuesta al tratamiento (principalmente dieta libre de gluten) y su adhesión o no al mismo.Sabemos ahora que la enfermedad celíaca no es una patología rara en el anciano, pero su diagnóstico implica un desafío para el médico geriatra quien deberá recabar antecedentes familiares y personales, y estar a la pesquisa de aquellas manifestaciones que pudieran guiarnos hacia la sospecha y posterior diagnóstico de la enfermedad celíaca del adulto mayor.

</Abstract>
<Keywords>enfermedad celíaca, anciano, diagnóstico</Keywords>
<URLs>
	<abstract>http://www.geriatriaclinica.com.ar/contenido/art.php?recordID=MjI3Mg==</abstract>
	<Fulltext>
		<pdf>http://recursos.meducatium.com.ar/contenido/articulos/29800230037_2272/pdf/29800230037.pdf</pdf>
	</Fulltext>
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